Día de la Tierra 2025: Nuestro poder, nuestro planeta
El mensaje es claro: cada gesto cuenta.
El Día Internacional de la Madre Tierra se celebra cada 22 de abril con el objetivo de generar conciencia sobre los problemas ambientales que enfrenta el planeta. Este 2025, el lema propuesto por EarthDay.org es “Nuestro poder, nuestro planeta”, y pone el foco en la necesidad urgente de triplicar la electricidad limpia para 2030, promoviendo el uso de energías renovables como una solución clave ante la crisis climática.
La conmemoración tiene sus raíces en los movimientos ambientalistas de los años 70, pero fue en 1992, durante la “Cumbre de la Tierra” en Río de Janeiro, cuando más de 170 países adoptaron compromisos históricos como la Agenda 21 y la Declaración sobre el Medio Ambiente. Desde entonces, hitos como la creación de la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático, el Acuerdo de París (2015) y la Agenda 2030 con sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible han impulsado un camino hacia un futuro más justo y sostenible.
En palabras del secretario general de la ONU, António Guterres, “este año es crucial”: todos los países deben presentar nuevos planes climáticos ambiciosos que ayuden a limitar el calentamiento global a 1,5 °C y evitar los peores impactos de la crisis climática.
Pero más allá de los compromisos internacionales, el cuidado del planeta también depende de acciones individuales.
Justamente, en el marco del Mes de la Tierra, National Geographic conversó con diferentes especialistas y referentes del desarrollo sostenible para recopilar 7 acciones a favor del planeta que se pueden implementar en la vida cotidiana; María Aguilar (Eco House) y Francisco Vera Manzanares (Guardianes por la Vida) quienes señalan que los cambios cotidianos tienen un gran impacto. Algunas de las recomendaciones destacadas son:
- Ahorrar energía en casa usando electrodomésticos eficientes, reduciendo el uso de calefacción o aire acondicionado y optando por bombillas LED.
- Moverse de forma sostenible, caminando, usando la bicicleta o el transporte público en lugar de vehículos privados.
- Elegir más alimentos de origen vegetal, lo que reduce la huella de carbono y el uso de recursos naturales.
- Reducir el desperdicio de alimentos, comprando de forma responsable, planificando comidas y compostando los restos orgánicos.
- Aplicar la regla de las 3R: reducir, reutilizar y reciclar, prestando atención a lo que consumimos y buscando opciones con menor impacto ambiental.
- Informarse y participar, entendiendo que no se puede cuidar lo que no se conoce.
El mensaje es claro: cada gesto cuenta. El Día de la Tierra no solo es una fecha simbólica, sino una oportunidad para actuar. Cuidar el ambiente es una responsabilidad compartida que empieza en nuestras decisiones diarias y se fortalece con el compromiso colectivo.
¿Qué pasa con nuestro país?
Costa Rica ha tomado una posición de liderazgo mundial al alcanzar una generación eléctrica 100 % renovable, un logro que plantea grandes desafíos para mantener y ampliar su infraestructura energética.
El ministro de Ambiente y Energía, Franz Tattenbach, destacó que “Costa Rica ya logró el balance en deforestación, captura de carbono y agricultura. Nos queda la transformación de la industria y el transporte, y eso requiere cierta gestión de la demanda y una planificación hacia neutralidades diferentes; hacia ahí vamos”.
Esta transformación hacia las cero emisiones requerirá inversiones significativas en la próxima década, y uno de los pasos clave será la aprobación de la Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional, actualmente en discusión en la Asamblea Legislativa, que permitiría incentivar aún más la generación limpia.
“El futuro energético del país dependerá de fuentes como la solar, eólica, hidráulica, geotérmica y mareomotriz, todas limpias, renovables y libres de emisiones contaminantes”, explicó el ministro.
Agregó que es urgente replantearnos el origen de la energía que consumimos cada día: “La Administración, las empresas y la ciudadanía tenemos un rol crucial en acelerar la transición hacia fuentes sostenibles”.
Tattenbach concluyó afirmando que la dependencia de energías contaminantes ha creado serios desafíos ambientales, económicos y sociales. Por eso, la transición energética no es solo deseable, sino imprescindible para un futuro saludable y resiliente.
Actualmente, el MINAE impulsa el Programa de Acuerdos Voluntarios de Producción Más Limpia y proyecta ampliar su alcance a más sectores productivos, fortaleciendo temas como la eficiencia energética, el cambio climático y la economía circular.


- En esta Nota: contaminación - energías - países - planeta - tierra
- | Vistas: 3312
¿Qué le pareció esta nota?





