Comunidad en Osa ya cuenta con electricidad en todas sus viviendas
604 personas del asentamiento Finca Puntarenas ahora tienen acceso formal a un servicio eléctrico confiable, gracias a una inversión de ₡171,3 millones del Inder y el ICE.
Los habitantes del asentamiento Surcoop III-Finca Puntarenas, en Piedras Blancas de Osa, ya cuentan con un servicio eléctrico confiable que mejorará su calidad de vida y desarrollo. La obra representa un avance significativo para las 604 personas beneficiarias, quienes ahora tienen acceso formal a la electricidad en sus viviendas.

El proyecto requirió una inversión total de ₡171,3 millones, de los cuales el Instituto de Desarrollo Rural (Inder) aportó ₡148,6 millones y el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) ₡22,7 millones. Antes de esta intervención, aunque el centro del asentamiento contaba con electricidad, muchas familias carecían de acceso en sus hogares, lo que limitaba su bienestar y oportunidades productivas.
El asentamiento Finca Puntarenas fue adquirido por el Inder en 2015, tras un proceso de renuncia tramitado por la Cooperativa Agropecuaria de Servicios Múltiples del Sur R.L. Actualmente, está conformado por 59 parcelas, de las cuales 57 están habitadas por familias dedicadas a la producción agropecuaria.
“El acceso a la electricidad no solo transforma las condiciones de vida de las familias, sino que también impulsa pequeños emprendimientos y una agricultura más moderna y sostenible. Por eso el Inder y el ICE continuarán trabajando para llevar electricidad a más familias rurales del país”, señaló Ricardo Quesada, presidente ejecutivo del Inder.
Por su parte, Marco Acuña, presidente ejecutivo del ICE, destacó que “este es un gran hito para la comunidad, posible gracias a la colaboración entre ICE y Inder, con el respaldo de la administración del presidente de la República, que impulsa la electrificación rural para fomentar oportunidades y desarrollo económico en todo el país”.
Los beneficiarios también destacaron los impactos positivos del proyecto. Freddy Rojas Reyes, presidente de la agrupación Tipaelka del Sur, indicó: “Esta obra nos trae muchos beneficios para las más de 40 familias del asentamiento. Con la electricidad, nuestros cultivos generan más ganancias, lo que respalda el trabajo de todas las familias”.
El acceso a electricidad es clave para mejorar la calidad de vida, potenciar la producción agrícola, abrir oportunidades de emprendimiento y facilitar el acceso a educación, salud y tecnologías. Esta inversión en infraestructura rural fortalece la seguridad energética, la inclusión territorial y el desarrollo sostenible de las familias en la región Brunca.
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