Defensoría señala fallas en proyectos del AyA
La investigación identificó atrasos, diferencias en costos y registros de proyectos de agua potable y saneamiento, además de más de $94 millones en recursos comprometidos que permanecían sin ejecutar al cierre del tercer trimestre de 2025.
La Defensoría de los Habitantes identificó una serie de problemas en la gestión de proyectos de inversión del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), entre ellos atrasos en cronogramas, diferencias en los costos de las obras, inconsistencias en los registros institucionales y recursos millonarios que permanecen sin ejecutarse.
La investigación analizó proyectos de infraestructura de agua potable y saneamiento desarrollados en la Gran Área Metropolitana entre 2019 y 2024, mediante la comparación de información del AyA, la Contraloría General de la República y el portafolio institucional de inversiones.
Uno de los principales hallazgos es que el AyA no contó con un portafolio institucional consolidado de proyectos hasta 2024. La información sobre las inversiones se encontraba dispersa en diferentes registros, lo que dificultaba dar seguimiento al avance de las obras, sus responsables, las fuentes de financiamiento y los cronogramas.
La Defensoría también detectó diferencias importantes en las fechas registradas para un mismo proyecto. En algunos casos, las discrepancias alcanzan hasta una década, lo que impide determinar con precisión cuándo iniciaron las obras, cuándo debían finalizar y cuál ha sido su evolución.
A esto se suman variaciones en los costos reportados. Según el informe, una misma obra puede presentar montos distintos dependiendo de la fuente consultada, dificultando conocer cuánto se presupuestó, cuánto terminó costando y cómo evolucionó financieramente durante su ejecución.
Otro de los hallazgos es la baja ejecución de recursos destinados a proyectos de agua potable y saneamiento. La Defensoría señala que, al cierre del tercer trimestre de 2025, de los $126,4 millones comprometidos como contrapartida nacional para programas financiados con préstamos externos, únicamente se habían ejecutado cerca de $32 millones, mientras que $94,4 millones seguían pendientes de utilizar.
El estudio también encontró diferencias entre el avance físico y el avance financiero de algunos programas. Por ejemplo, el programa BCIE 2129 registraba un avance físico del 57,8%, pero solo un 36,9% de ejecución financiera, mientras que el programa BCIE 2164 presentaba una diferencia de 12,6 puntos porcentuales entre ambos indicadores.
Tras conocer el informe, el AyA respondió que los hallazgos reflejan retos históricos de la institución y aseguró que, desde 2022, trabaja en fortalecer la planificación y acelerar la ejecución de proyectos. La entidad destacó que en 2024 consolidó su portafolio institucional de inversiones y afirmó que continuará implementando mejoras para agilizar las obras y fortalecer su gestión.
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