Jóvenes costarricenses ganan reto de la NASA con propuesta de agricultura espacial
Estudiantes de Lincoln School desarrollaron un laboratorio en órbita baja para experimentar con el crecimiento de plantas fuera de la Tierra
Estudiantes de Lincoln School desarrollaron un laboratorio en órbita baja para experimentar con el crecimiento de plantas fuera de la Tierra


Las jóvenes Marianne Fonseca, Elena Carillo, Alexandra Kuhn, Kendall Matthews y Alanna Music, integrantes del equipo Girls for Space CR, desarrollaron una propuesta que permite realizar experimentos con plantas en condiciones de microgravedad y seguir su evolución en tiempo real desde la Tierra.
Un laboratorio que cultiva ideas en órbita
El proyecto plantea el uso de un laboratorio en órbita terrestre baja para estudiar cómo se comportan los cultivos ante los efectos de la radiación, la falta de gravedad y los cambios en los ciclos biológicos.
“Transportar comida desde nuestro planeta es costoso e insostenible. Nuestra idea fue crear un laboratorio que permitiera comprender cómo las plantas pueden adaptarse al entorno espacial y contribuir a la sostenibilidad de futuras misiones”, explicó Marianne Fonseca, una de las participantes.
De acuerdo con Alanna Music, el equipo buscó combinar ciencia, tecnología y emprendimiento:
“En nuestra plataforma, los usuarios pueden comprar experimentos y seguir el crecimiento de los cultivos en tiempo real. Queremos que más personas se interesen en la biotecnología espacial”, comentó.
Creatividad bajo presión
El camino hacia la victoria no fue sencillo. Las jóvenes relataron que, a pocos días de la presentación, debieron reformular el proyecto en menos de 24 horas.
“Aprendimos a organizarnos, distribuir tareas y mantenernos enfocadas, incluso cuando el tiempo jugaba en contra”, señaló Alexandra Kuhn.
Por su parte, Kendall Matthews añadió que el logro fue posible “gracias a la perseverancia y al trabajo en equipo con un mismo objetivo”.
Inspiración para nuevas generaciones
El equipo fue reconocido como Global Nominee, lo que les permitirá acceder a mentorías especializadas y asesoría técnica para continuar desarrollando Astroflora. Además, presentarán una versión avanzada del proyecto en el Instituto Costarricense de Aeronáutica (ICA) a inicios del próximo año.
Para Carolyn Hernández, vocera de Lincoln School, este tipo de experiencias potencia la formación de los estudiantes:
“El NASA Space Apps Challenge promueve el pensamiento científico, la creatividad y el liderazgo. Nos llena de orgullo ver cómo nuestros jóvenes transforman sus ideas en soluciones reales con impacto global”.
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